lunes, 24 de diciembre de 2012

Feliz Navidad lovecraftiana

           Estas navidades, aprovechando que este año ha sido el del 75 aniversario de la muerte de H. P. Lovecraft, y que tengo pensado publicar más adelante en Kindle una colección de relatos lovecraftianos que he ido componiendo a lo largo de varios años, me gustaría celebrar ambos acontecimientos con un regalo: la publicación gratuita con licencia CC de un relato de los mitos de Cthulhu. Es un regalo muy modesto porque me temo que mis dotes como escritor de ficción son más que limitadas, pero no es imposible que alguien disfrute leyendo mi pequeño pastiche lovecraftiano. Como dice Stephen King en su muy recomendable ensayo sobre el género de terror Danza Macabra, para disfrutar de los escasos bocados de gourmet que nos proporciona el género de terror hay que consumir antes mucha comida basura y aprender a apreciarla. Así que aquí os dejo mi whopper con queso para contribuir al terrible asalto a vuestras arterias propio de estas fechas:

           La misteriosa desaparición del Lago Témpanos (pdf)
 
           La acción de La misteriosa desaparición del Lago Témpanos tiene lugar en Chile y su título coincide con el titular de una noticia real. Representa un pequeño esfuerzo por escribir un cuento de terror postmoderno con tintes de horror cósmico. Quien dude de la veracidad del sorprendente hecho del que parte el cuento, que consulte en las hemerotecas los periódicos chilenos y españoles del 21 de junio de 2007, no quedará defraudado.
          ¿Qué es el terror cósmico? Según Lovecraft "los niños tendrán siempre miedo a la oscuridad, y los hombres de mente sensible al impulso hereditario temblarán siempre ante la idea de mundos ocultos e insondables de extraña vida que pueden latir en los abismos que se abren más allá de las estrellas, o acosar espantosamente a nuestro propio planeta desde impías dimensiones que solo los muertos y los lunáticos son capaces de vislumbrar". Una forma más prosaica de definir el terror cósmico es entenderlo como el descubrir de la hormiga la existencia de los elefantes, porque es el descubrir del ser humano que él es una hormiga a nivel cósmico. Es el terror de la contingencia. Es un terror materialista que va de la mano del albur de la existencia, del sinsentido del Universo, de su inmensidad y nuestra pequeñez. "Todos mis relatos -dice Lovecraft-, por muy distintos que sean entre sí, se basan en la idea central de que antaño nuestro mundo fue poblado por otras razas que, por practicar la magia negra, perdieron sus conquistas y fueron expulsadas, pero viven aún en el Exterior, dispuestas en todo momento a volver a apoderarse de la Tierra." ¿Qué son estos primigenios habitantes de la Tierra lovecraftianos? No son más dioses que un elefante, pero por ser nosotros hormigas creemos que sí lo son y los adoramos como tales. La importancia que le damos a lo que somos, en el contexto de un Universo eterno e ilimitado, es la más pura vanitas vanitatis. ¿Hay algo más terrible? Feliz navidad.
 
Licencia Creative Commons
La extraña desaparición del Lago Témpanos por Javier Hernández Iglesias se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 3.0 Unported.
 
P.S.: Yo, como bloguero vuestro que soy, os debo una entrada sobre el Arkham Horror, y esa entrada que os debo os la voy a pagar, porque yo, como bloguero vuestro que soy, os debo un post, y ese post que os debo... considerad esto un anticipo.
 

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